💛 Recurso recomendado

Se mueve sin parar: 12 actividades de 5 minutos para antes de sentarse

Doce tarjetas imprimibles con dibujo para los cinco minutos de antes de sentarse: seis para bajar revoluciones y seis para despertar el cuerpo.

Niño empujando con las dos manos la pared del salón mientras su padre lo observa sentado en el suelo
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¿Le dices que se siente y sigue dando vueltas por el salón?

Llevas veinte minutos pidiéndole que se siente: a merendar, a la ficha del colegio, a ponerse los zapatos. Y sigue dando vueltas, se sube al sofá, se tira al suelo. No es que no te escuche. Es que el cuerpo todavía no le deja parar.

Cuando por fin se sienta, dura tres minutos. Y vuelves a empezar.

Estas doce tarjetas te dan algo que hacer antes de pedirle que se quede quieto: cinco minutos de movimiento con sentido, y después la silla.

Cómo te ayuda

  • Reconoces si necesita bajar revoluciones o si necesita despertar el cuerpo.
  • Eliges una actividad de cinco minutos sin tener que decidir en caliente.
  • Le dejas elegir entre dos tarjetas y deja de ser una orden tuya.
  • Todo se hace en casa, sin comprar nada y sin salir.
  • Reconoces las señales que piden una valoración individual.

Quedarse quieto también se sostiene con el cuerpo. Para atender sentado, tu hijo necesita saber dónde está su cuerpo y cuánta fuerza está haciendo. Eso no se aprende quieto: se aprende empujando, cargando peso, colgándose. Cuando le pedimos quietud sin haberle dado nada de eso, le pedimos el resultado sin darle el camino. Por eso cinco minutos de movimiento fuerte suelen calmar más que veinte de insistencia.

Quién está detrás de estas tarjetas

Este es el orden que uso en consulta cuando una familia llega diciendo «no para quieto»: primero el cuerpo, después la tarea. Lo firma una terapeuta ocupacional infantil y está pensado para el pasillo de tu casa, no para una sala de terapia.

¿Cuándo esto no basta?

Pide orientación si al moverse se hace daño a él o a otros; si se golpea a propósito; si no responde a su nombre cuando está muy activado; si pierde habilidades que ya tenía; si ocurre igual en casa, en el colegio y en casa de los abuelos y nadie encuentra qué lo calma; o si el día de la familia gira alrededor de evitar que se altere.

Si algo de esto te preocupa, una valoración individual es el siguiente paso. Puedes contarnos qué está ocurriendo y valoramos juntos la opción más adecuada.

Para entenderlo a fondo

Dos artículos acompañan a estas tarjetas: «No es que no pare quieto: cómo funciona su motor interno» explica por qué el cuerpo pide movimiento y cómo distinguir si necesita moverse o calmarse; «Rabietas al salir de casa: por qué pasan justo cuando hay que irse» se ocupa del momento del cambio, con qué avisar y qué decir antes de llegar a la puerta.

Preguntas frecuentes de las familias

«¿Sirve si tiene tres años? ¿Y si tiene ocho?»

Las actividades están pensadas para hacerlas entre los cuatro y los seis años sin ayuda tuya. Con tres años funcionan igual, pero hazlas con él. A partir de siete, deja que sea él quien elija la tarjeta y quien mire el reloj.

«¿Tengo que imprimirlo en color?»

No. Los dibujos son en blanco y negro a propósito, para que salgan bien en cualquier impresora de casa. Si las recortas y las pegas en una cartulina duran todo el curso.

«¿Cuánto dura cada actividad?»

Cinco minutos como máximo. No es un ejercicio ni tiene que quedar bien hecho: es lo que su cuerpo necesita antes de poder atender a otra cosa. Si a los cinco minutos está más alterado, prueba con una tarjeta del otro grupo.

Guía de Inicio

Gratis

  • Cómo saber si necesita calmarse o si necesita activarse
  • Doce tarjetas con dibujo, para que elija él
  • Qué hacer cuando la actividad le altera más
  • Señales para pedir una valoración
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¿Tienes dudas? Escríbenos a info@manosactivas.es