¿Le pides que lleve el plato al fregadero y se te queda mirando?
Se lo dices dos veces, lo hace a medias y acabas llevándolo tú, porque son las nueve y hay que acostarse. Al día siguiente, otra vez desde el principio.
Y por el otro lado te ronda la duda contraria: que le estés pidiendo demasiado poco. El sobrino de seis años pone la mesa entero y tú no sabes si el tuyo todavía no puede o simplemente no quiere.
Esta guía te dice, tramo por tramo, qué puede hacer ya solo, qué puede hacer contigo al lado y qué hacer con lo que todavía no le sale.
Cómo te ayuda
- Sabes qué esperar a su edad, sin quedarte corto ni pasarte.
- Separas lo que ya hace solo de lo que aún necesita a alguien cerca.
- Cuando una tarea se le atraganta, la haces más fácil en vez de quitársela.
- Tienes a mano qué decir en el momento, y qué callarte cuando queda torcido.
- Eliges con él una tarea de la semana y sabes cuándo cambiarla.
La edad orienta, pero no decide. Lo que decide si una tarea le sale son otras tres cosas: cuántos pasos seguidos tiene, cuánta fuerza pide y cuánto rato tiene que aguantar hasta verla terminada. El mismo niño pone la mesa el sábado por la mañana y no el martes a las nueve. Por eso la tabla no es una lista de exigencias que cumplir: es por dónde elegir la siguiente tarea, la que va a salir bien.
Quién firma esta guía
Lo firma una terapeuta ocupacional infantil. La tabla está ordenada como se ordena en consulta cuando una familia quiere empezar por algo que salga bien: primero lo que ya hace sin darse cuenta, después el paso siguiente. Está pensada para tu cocina, no para una sala de terapia.
¿Cuándo esto no basta?
Pide orientación si a los cinco años no consigue llevar un vaso con agua de la cocina a la mesa; si no puede vestirse ni contigo ayudando; si casi siempre usa una mano y deja la otra parada; si se cansa mucho más que otros niños en tareas de dos minutos; si ha dejado de hacer cosas que ya hacía; o si cualquier tarea acaba en llanto por muy fácil que la pongas.
Si algo de esto te preocupa, una valoración individual es el siguiente paso. Puedes contarnos qué está ocurriendo y valoramos juntos la opción más adecuada.
Para entenderlo a fondo
El artículo «¿A qué edad puede poner la mesa? Tareas de casa reales por edad» coge la tarea más pedida de todas, la parte en los pasos que tiene de verdad y explica qué hacer cuando queda a medias o mal hecho.
Preguntas frecuentes de las familias
«¿Sirve si tengo dos hijos de edades distintas?»
Sí, y es donde más se nota: la tabla cubre de uno a doce años, así que ves de un vistazo qué le toca a cada uno y dejas de repartir por quien protesta menos. Hay un cuadro semanal por tramo de edad: imprime a cada hijo el suyo.
«Nunca le hemos pedido nada en casa, ¿por dónde empiezo?»
Por una sola tarea, y por una que ya sepa hacer aunque nunca se la hayas pedido: llevar su plato, meter la ropa sucia en el cesto. Empezar por lo fácil no es empezar flojo: es lo que hace que la segunda tarea no sea una pelea.
«¿No es demasiado para su edad?»
La tabla separa a propósito lo que hace solo de lo que hace contigo al lado, y esa segunda columna es la mayoría de las tareas durante bastante tiempo. Si una tarea acaba en llanto, no es la que toca: en la guía tienes cuatro maneras de hacerla más pequeña.